Javier Revelo ~ 2020 ~ J.

Pertenecer a un grupo y pensar que uno está haciendo lo correcto… perder el tiempo en el sitio menos indicado. Caminar sin rumbo, descifrar rostros, respirar el aire de todos, influir en vidas ajenas, ser observado solo una vez para luego ser olvidado. Pero benditos aquellos que me ven… soy alguien digno de ser visto. Sigo sin nervios, algunos ojos sospechan, otros guardan lo ambiguo, lo desechable. Tienen mejores cosas que hacer y yo, yo al parecer ya las hice. Ahora estoy aquí. La familia, una cena caliente que te espere en casa, ver acabada toda esperanza en el tiempo. Después de tanto, ¿Quién se es? Después de las clases o del dinero, incluso después de la familia. ¿Quién se es? Todo el mundo en movimiento y uno estático en el tiempo. Ver sin asombro el mundo cotidiano. Encontrarse uno con la vida, perderse por unos cuantos pasos, sentir el tiempo en la piel, ver el movimiento de las cosas, apariencias. ¿Qué puede pensar el uno del otro? Vidas aburridas, pieles no tocadas. Sentir todas las hormigas en la panza y al final estar solo en una habitación con televisor. ¿Qué ves? ¿Qué veo? Miradas coquetas, cuerpos casi perfectos, pagar por sexo. Sentir todo en movimiento y uno en calma. Dejarse para más tarde, consentirse en la noche. No me siento como parte de nada… pero es triste sentir la necesidad de dejar algo en esta nada. ¿Y si mejor no se deja nada? Sensibilidades distintas, caminos tangentes, seres que no vuelven. ¿Qué es la compañía?… es estar solo de cierta forma, es comodidad. En las noches solo te tienes a ti en pensamientos. ¿Qué es esto? ¿Qué es lo que tengo enfrente? ¿Y si mejor no pregunto ni juzgo nada?… pero me pica el abdomen de pensarlo. Alucinar por todo, quererlo todo, no sentirse cómodo. ¿Cómo en un lugar puede estarlo todo y en otro nada? ¿Cómo caminas y cómo camino sin preguntarnos?… cómo nos respiran en la nuca. Dar sin medidas puede castigar, pero la vida te dará, en un futuro, sin medidas. Pensamientos viejos, pensamientos matutinos, caminar apagado sin expectativa, cuando realmente uno es esa expectativa. Trabajos… ¿es hacia allá adonde debemos ir? ¿Dónde dice que tus vísceras deben retorcerse por la entrega de un papel con letras? Lo detesto, pero… ¿me alcanzarán los años para darme cuenta de ello? ¿Qué dejar y qué cambiar? La vida en un celular… ¡soy yo, maldita sea, mírenme! Algo puedo cambiar. Fugarte en fotos, sentirte eterno, vaciarlo todo. Tantas vísceras y tantas preocupaciones… tantas mentes y tantos pensamientos… la ignorancia es la felicidad que todos deberían tener. ¿Sentirse uno bien estando estático en un sitio? ¿Esfuerzos diarios y metas alcanzadas? ¿Qué más tiene la vida?… Miserables ya somos, nos quejamos por todo. Van a la iglesia a agradecer centésimas partes del día cuando ni siquiera cuidan su vocabulario. Miserables ya somos, ¿no lo ves? Habiendo tanto y, sin embargo, las quejas no paran. Miserables ya somos al cargar nuestros problemas a diario. Gracias… no necesito que me lo recuerden. Pensamientos de qué hacer más tarde o solo qué tengo que hacer. Cruzar miradas nerviosas, curiosas. Problemas son lecciones. Qué poco te pones a pensar en mí. Mañana nada soy, hoy todo soy. Pensar en la muerte ya es difícil, ahora ponerse allí lo fractura todo, lo rompe todo. Como persona consciente, solo queda el recuerdo de los gestos que dejó aquel desaparecido. Sí, es tan irreal que ese desaparecido ni cerca está de llegar. La cabeza me estalla por pensar en qué o quién recordará a ese desaparecido. ¿Adónde irán los recuerdos que dejé en mi casa, si es que tengo una? ¿Adónde los gestos en el aire… adónde? ¿Me tengo que quedar con este mal sabor de boca? ¿Y pasarle el mal sabor de boca a alguien más? Experiencia, una vez más… lo único que seremos al final. Ser vacío para alguien más. Serlo todo y al final nada… ¿para qué, para qué, para qué, para qué, para qué, para qué, para qué…?

El mundo me vuelve una mierda a diario, y yo tratando de salvarlo. Relee mis notas las veces que sea necesario, en ellas vivo…

No me permito a nadie, no quiero condenar a nadie… yo muchas veces me hundo con este mal que consiento y sería injusto hundir a otra persona para salvarme.